Para las diferentes formas de implementar el software libre, generalmente podemos dividir en tres sus aplicaciones, a nivel de computadoras personales, ya sea en la escuela, el trabajo o en nuestras casas, servidores, y supercomputadoras.
Computadoras personales.
A la mayoría de los usuarios nos han vendido la idea de que cada vez necesitamos de una computadora más potente para hacer las mismas tareas que hacíamos desde hace varios años. Esto es porque Windows es el SO más utilizado y el requerimiento de hardware, con el lanzamiento de nuevas versiones, ha ido creciendo de manera exponencial. Con Linux podemos romper este paradigma porque en lugar de hacer una versión reciente de una distribución más pesada, lo que se hace es hacerla más eficiente, debido a eso, al renovar una versión, no necesitamos renovar el hardware; al contrario, nuestro sistema utilizará menos recursos. Incluso podemos hacer una comparación con Microsoft y Apple, ya que Windows Vista y MacOSX necesitan más recursos para trabajar con sus gráficos al 100%
Computadoras profesionales
Al referirnos a computadoras profesionales o servidores, encargadas de muchos procesos o procesos críticos, podemos encontrar que este campo se encuentra dominado por el software libre. Por ejemplo, más de la mitad de los servidores Web utilizan Apache para gestionar páginas y servicios. También podremos encontrar alguna distribución Linux instalada en computadoras de la NASA y el Banco de Beijing, por citar algunos ejemplos.
Igualmente se ha incursionado con Linux en el mundo del cine, estudios como Disney, Pixar, DreamWorks Animation y Sony Pictures lo utilizan para crear sus películas.
Supercomputadoras
Además de los servidores que conocemos comúnmente instalados en escuelas, oficinas y negocios, existen las llamadas supercomputadoras, las cuales desempeñan papeles de servidores pero con trabajos y procesos grandes en complejidad y tamaño. Estamos hablando de computadoras con cientos, e incluso miles, de procesadores, con millones de Gigabytes de información.
En estas supercomputadoras, el SO Linux tiene el mayor número de usuarios. A continuación se presenta una gráfica con el uso de sistemas operativos de estas máquinas a través del tiempo.
Con la siguiente gráfica podemos concluir con la duda de la seguridad y estabilidad que se puede obtener utilizando Linux como sistema operativo:
